El Colegio Alborada celebra la Misa de inicio de curso con la bendición de la reliquia de San Carlo Acutis y la presencia del Obispo D. Antonio Prieto

El pasado sábado 26 de septiembre, el polideportivo del edificio B del Colegio Alborada se vistió de gala para acoger la tradicional Misa de inicio de curso, un encuentro en el que se congregaron más de 300 asistentes entre familias, profesores y alumnos.

La celebración estuvo presidida por el Obispo de Alcalá de Henares, D. Antonio Prieto, y contó con la acompañación musical del coro del colegio, galardonado como ganador del certamen de coros de la Comunidad de Madrid, cuyas interpretaciones aportaron gran solemnidad y belleza a la ceremonia.

Un momento especialmente emotivo de la jornada fue la recepción, bendición y veneración de una reliquia de San Carlo Acutis traída directamente desde Asís.

Un mensaje para el día a día: «Ser santos en lo ordinario»

Durante su homilía, D. Antonio Prieto destacó el regalo que supone para toda la comunidad educativa contar con la intercesión de la reliquia de San Carlo Acutis. El Obispo recordó la figura de este joven, conocido por su cercanía a los estudiantes, su pasión por la informática y su profundo amor por la Eucaristía, a la que definía como «la autopista al cielo».

A través de anécdotas cotidianas sobre Carlo Acutis y reflexiones adaptadas a los niños y jóvenes presentes, la homilía dejó grandes enseñanzas para afrontar este nuevo año académico:

  • Obras son amores: Recordando la parábola evangélica de los dos hijos, D. Antonio subrayó que la fe no consiste en ser «cristianos de boquilla» o quedarse en buenas intenciones, sino en cumplir la voluntad del Padre a través de acciones concretas.
  • La santidad en lo cotidiano: La llamada a la santidad no exige grandes discursos ni proyectos inalcanzables, sino dar lo mejor de uno mismo en las tareas de cada día: en las horas de estudio, el trato con los compañeros, el respeto a los profesores y el cariño en la familia.
  • Nuestra viña está en Alborada: En alusión al trabajo que cada uno debe realizar, recordó que la «viña» donde Dios nos pide dar fruto hoy no está lejos, sino en las aulas, en los patios y en el hogar.

Se encomendó el nuevo curso académico 2026-2027 a la protección de San Carlo Acutis y la Virgen María.

La jornada concluyó en un ambiente de fiesta, convivencia y esperanza, con un pequeño aperitivo en el patio del colegio.

 

                         

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